Misteriosas, y grises sombras- tu y yo- dibujándonos sobre el colchón a carboncillo. haciendo de lo obsceno una obra de arte, si no puedes ser el artista sé la obra. Si no puedes escribir poemas deja que los escriba sobre tu espalda- con saliva-redibujar todos tus lunares con las yemas de mis dedos y de punta a punta de tu cuerpo hacer un sendero -de saliva- para que no se pierdan mis manos -cuándo lo recorran-